con circuncisión vs. sin circuncisión: ¿qué es conveniente para el bebé?

¿Qué es la circuncisión?

La circuncisión es un proceso de 5-20 minutos en el que se corta la piel («prepucio») que cubre la punta del pene de un bebé. Comúnmente se realiza de 2 días a 2 semanas de haber nacido. En los últimos años, la circuncisión del recién nacido ha sido un tema candente de debate. Generalmente, la elección de circuncidar a tu hijo puede ser una cuestión de religión o costumbre (la circuncisión es parte de la costumbre judía y musulmana). En otros casos, los padres pueden simplemente querer que su hijo se parezca a su padre o a otros miembros masculinos de la familia.

Según la Academia Americana de Pediatras, la circuncisión tiene varios beneficios para el hombre, como un menor riesgo de infecciones urinarias y del cáncer de pene (el cual no es muy común). Hay estudios que establecen que este procedimiento también disminuye el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual como el VIH o VPH. Igualmente, un pene circunciso acumula menos sucio y es más fácil de limpiar.

 

Los riesgos de este procedimiento son pocos, especialmente durante. Ahora, después del procedimiento, hay un riesgo pequeño de sangrado e infección local. La Academia Americana de Pediatras considera que los beneficios de la circuncisión tienen mucho más peso que los riesgos, aunque esto no significa que sea un método recomendado para absolutamente todos los bebés. Sin embargo, los padres que quieran practicarlo, están justificados por los beneficios que esto representa para el bebé en el futuro.

¿Cómo es el procedimiento?

Es un procedimiento sencillo cuando se practica en recién nacidos, que tiene una duración de 5 a 20 minutos. Aunque es bastante básico, es importante aclarar que los bebés llorarán, pues les producirá dolor. Los doctores generalmente utilizan anestesia tópica, acetaminofen, y el apoyo de la madre para calmar al bebé. Usualmente el pene sana en una semana o dos.

Sin embargo, la simplicidad del procedimiento se limita a la etapa de recién nacido, pues una vez el bebé ha superado esta etapa, la circuncisión puede ser mucho más complicada, y puede requerir anestesia general.

Al final, la decisión es tuya como madre. Al decidir qué hacer, mira los beneficios y los riesgos, y compáralos. También, toma en cuenta lo que es común en tu familia o en tu cultura. Discutir el tema con tu pediatra también puede guiarte a través de la toma de decisión y el proceso como tal. Sólo recuerda que la prioridad número uno es el bienestar del bebé tanto en el presente, como en el futuro.

Referencias: Momtastic.com, Circumcised vs uncircumcised: what´s the right choice?, por Alex Richards.