Divorcio con hijos pequeños, 7 Consejos para un buen proceso

El divorcio con hijos pequeños o no, es un momento de crisis donde la unidad familiar pasa a modificar su estructura y se produce un cambio de la relación entre sus miembros.

La estabilidad familiar tal y como se conocía, se ve afectada y ello trae consecuencias para la familia; pero principalmente quien sufre estos cambios son los niños.

Ante el divorcio de los padres, generalmente los niños se angustian, deprimen, enojan y se vuelven agresivos.

El divorcio con hijos pequeños y sus consecuencias

Este proceso es difícil para todas las personas involucradas. Pero para los niños lo es todavía más, porque se enfrentan a un hecho inesperado, para lo que no están preparados. Aun en matrimonios muy conflictivos, los hijos casi siempre piensan que sus padres van a seguir juntos.

 

Además, en muchas ocasiones los pequeños de la casa suelen sentirse culpables o frustrados ya que no tienen ningún control sobre la situación. No obstante, los cambios y el no saber lo qué va a suceder, les genera mucha angustia.

En muchas ocasiones, lo difícil del divorcio con hijos pequeños radica en que los padres no saben manejar éste proceso de manera adecuada; lo que podría resultar en la mayoría de los casos, que la conducta de los chicos pueda modificarse, en algunos casos de manera muy drástica; por ejemplo, un niño que tenia buen rendimiento en la escuela puede pasar a tener pésimas calificaciones y meterse siempre en problemas.

Sin embargo, un error común de algunos padres, es que hacen caso omiso a este comportamiento y lo atribuyen a etapas de crecimiento, sin hacer énfasis que se encuentran en un proceso de separación y que esto puede estar afectando gravemente la vida emocional, psicológica y hasta física de los hijos.

Cada niño es diferente y reacciona de manera distinta ante sus sentimientos.

De acuerdo a su edad y forma de ser, un divorcio puede traer consecuencias permanentes o momentáneas en el niño:

  • No lograr expresarse abiertamente por: temor a provocar el enojo, rechazo o la crítica de alguno de sus padres.
  • Actuar negativamente: hacer berrinches, agredir, tener problemas en la escuela, etc.
  • Sufrir pesadillas.
  • Ira o rabia.

Una de las consecuencias permanentes de un proceso de separación o divorcio con hijos pequeños mal manejado a nivel familiar, es que pueden hacer que sus hijos crezcan siendo inseguros. Lo que podría alejar la posibilidad de que puedan establecer relaciones sociales y sobre todo que sean sanas.

En algunas ocasiones toman el camino equivocado, caen en drogas o alcohol, pensando que es una manera que los ayudará a olvidar la tristeza o frustración que ha dejado este tipo de situaciones en la niñez.

En el mismo contexto, los niños al ver a sus padres separarse y de una manera incorrecta, al crecer también pueden reflejar ese sufrimiento que llevaban internamente; lo pueden exteriorizar, pero de una manera muy dañina y algunas veces hasta mortal para sus vidas. Como es el caso de muchos adolescentes (hombre y mujeres) que caen en trastornos alimenticios, y sufren de bulimia o anorexia.

La verdad es que nadie tiene la barita mágica, pero existen maneras de hacer éste proceso menos traumático para los hijos.

Los 7 consejos para llevar un proceso de divorcio con hijos pequeños

1 -Hablar con la verdad a tus hijos

Los dos deben hablar tranquilamente con sus hijos sobre lo que está pasando, hacerles saber que como pareja ya no podrán seguir juntos, tratando de no dar muchas explicaciones del por qué para no crear discordia. Pero deben hacer énfasis que por nada del mundo ellos tienen la culpa.

No deben subestimar la capacidad de sus hijos de entender lo que está pasando. Lo importante es que ellos entiendan que pese a su separación como pareja ellos seguirán a su lado y que podrán disponer de ellos cuando quieran y lo necesiten.

2 -Evitar discusiones frente a los niños

Los padres deben evitar a toda costa enfrentamiento entre ellos mismos cuando sus hijos estén cerca. Vivir en constantes peleas obliga a odiar, y el odio no trae nada bueno para nadie y menos en los niños.

3 -No hablar mal de tu ex pareja con tus hijos

Deben evitar llevarse por sentimientos negativos o de comentarios despreciativos hacia tu ex pareja cuando estas con tus hijos. Recuerda que aunque no estén juntos, los dos son sus pilares fundamentales y si agredes uno de esos pilares estarás coartando el bienestar emocional de los niños.

4 -Reforzar los lazos de unión en familia

Es aconsejable que los padres busquen la manera de compartir en familia por lo menos 1 vez a la semana, superando cualquier diferencia. Lo esencial es darle prioridad a los que los une, y son los hijos y el amor por ellos.

5 -No duden en buscar ayuda profesional

También resulta muy conveniente, buscar ayuda psicológica tanto para los hijos como los padres, para saber las pautas recomendadas por los especialistas en este tipo de procesos familiares. Así se podrá canalizar asperezas y mejorar el nivel emocional en los niños.

6 -Reforzar la autoestima de los niños

Hacerles cumplidos, felicitarlos y decir constantemente lo orgulloso que sienten de tenerlos son cosas que ayudaran en la seguridad y autoestima del niño. Resaltar sus cualidades, y hacerles saber que son capaces de hacer y enfrentar grandes cosas son elogios que lo harán fuerte a nivel emocional.

7 -Mantener comunicación con los profesores e involucrarse en sus actividades diarias

Es prioritario que los padres estén muy atentos a nivel académico, pues esto ayudará a saber si algo anda mal o si el niño está enfrentando de buena manera el proceso de separación. Además, el niño se sentirá satisfecho el saber que sus padres se preocupan y lo demuestran constantemente. Pueden turnarse los días de visita en el colegio o si desean pueden ir juntos.

Es fundamental que cuando haya actividades especiales, como días de padre, día de la madre, u actividades familiares e importantes para sus hijos, asistan. De lo contrario harán que sus hijos se sientan decepcionados y tristes al saber que los padres de sus compañeros asistieron y los de él o ella no, recuerda tu hijo está más sensible.

Por otra parte, también es preciso mantener activo física y mentalmente a los niños, por ejemplo con actividades como, el fútbol, danza, natación, tenis, cursos, o cualquier otra actividad que fomente su crecimiento personal y que les guste, ayudarán a canalizar las emociones del día a día. Pero además de esto, esta sensación de bienestar se incrementará si los padres se involucran, acompañándolos en algunas ocasiones en sus prácticas.

Y muy importante siempre hablar con tu hijo o hijos y brindarles la confianza de que ellos siempre podrán hablar de lo que sea con sus padres.

Todo proceso de divorcio con hijos pequeños supone una etapa difícil, de re-adaptación a nuevas circunstancias de vida. Y como lo explicamos anteriormente, los más pequeños son las víctimas más afectadas. A la poca comprensión, en muchas ocasiones se les une a constantes batallas legales por la custodia, cambio de domicilio, y en ocasiones por la nueva pareja de uno de los padres.

 

Aunque suene vil, los hijos se convierten en una especie de paquete que viaja de un lado para otro. Es el perfecto escenario para menoscabar su seguridad emocional y que empiecen a aflorar todos los síntomas de una vinculación insegura.

Es importante, que independientemente de las diferencias que como adultos tengan, los padres sepan ofrecer a sus hijos un marco único, un mensaje claro durante el proceso y después de éste, de que siguen siendo lo más importante para ellos.

Referencia, ABC,  Familias.com

Cargando...