Predecir la respuesta de la quimioterapia en el cáncer de mama ¡ahora es posible!

Los avances de la ciencia: Sistema de imágenes para predecir la respuesta de la quimioterapia en el cáncer de mama

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) anualmente se registran 1,38 millones de nuevos casos de cáncer de mama a nivel mundial.

El cáncer de mama que, por lo general se presenta en mujeres, es una enfermedad en que las células mamarias presentan un desarrollo anormal dentro del tejido. Este tipo de cáncer es uno de los que causa más muertes por año (también el de pulmón, hígado y estómago).

 
La buena noticia

Una nueva técnica de imagen óptica desarrollada en la Universidad de Columbia podría predecir los resultados de la quimioterapia neo adyuvante en pacientes con cáncer de mama tan pronto como dos semanas después de comenzar el tratamiento, informaron los investigadores a cargo.

El estudio, codirigido por Andreas Hielscher, profesor de Ingeniería Biomédica e Ingeniería Eléctrica en Columbia Engineering; se centró en la integración de un sistema no invasivo y liviano para medir la dinámica del flujo sanguíneo en las rutinas de atención de las pacientes con cáncer de mama. Y aunque la tecnología detrás del método de Hielscher puede ser compleja, el modo de medición no lo es; los investigadores pudieron recopilar todos los datos necesarios de una retención de aliento de 15 segundos.

“Actualmente no existe un método que pueda predecir el resultado del tratamiento de la quimioterapia desde el inicio del tratamiento, por lo que este es un avance importante”, dijo Hielscher.

“La imágenes de rayos X utiliza radiación dañina y, por lo tanto, no son adecuadas para monitoriar el tratamiento, que requiere sesiones de imágenes cada dos o tres semanas. Las resonancias magnéticas son costosas y toman mucho tiempo, de 30 a 90 minutos para funcionar”.

Como funciona el método

El sistema de su equipo, dijo, usa luz inofensiva, puede realizarse con más frecuencia que una resonancia magnética y tarda menos de 10 minutos en completarse.

Los investigadores analizaron los datos de imágenes de 34 pacientes con cáncer mama invasivo, quienes fueron tratadas entre junio de 2011 y marzo de 2016. Los pacientes colocaron sus senos en el sistema óptico, que no usa compresión como la mamografía, y el sistema topográfico fue generando imágenes en 3D de ambos senos simultáneamente.

El método también permitió a los investigadores la vasculatura y los patrones de flujo sanguíneo en los senos, según el estudio, por lo que pudieron observar cómo la sangre de un paciente interactuaba con su tumor. A todos los participantes se les pidió que mantuvieran la respiración durante 15 segundos mientras aplicaban la exploración por imágenes, que inhibía el reflujo de sangre a través de las venas en el seno, pero no el flujo de entrada a través de las arterias.

“Esto nos ayuda a distinguir los tejidos malignos de los sanos y nos dice cómo el tumor responde a la quimioterapia antes que otras técnicas de imagen” dijo Hielscher.

La quimioterapia neo adyuvante es la ruta de tratamiento típico para una mujer diagnosticada con cáncer de mama invasivo pero operable. Su objetivo, argumentaron los investigadores, es reducir los tumores antes de cualquier intervención quirúrgica. En algunos casos, la terapia convierte los cánceres inoperables en operables, o degrada considerablemente una mastectomía. Cuando los pacientes con quimioterapia neo adyuvante logran una respuesta completa a la terapia, su riesgo de recurrencia del cáncer disminuye, pero menos de la mitad de las mujeres llegan a ese punto.

Determinar a tiempo otros tratamientos en pacientes

«Los pacientes que responden a la quimioterapia neo adyuvante tienen mejores resultados que los que no, por lo que es importante determinar al principio del tratamiento quién tendrá una respuesta más completa», dijo la directora del estudio, Dawn Hershman, en Columbia.

«Si sabemos temprano que un paciente no va a responder al tratamiento que está recibiendo, es posible cambiar el tratamiento y evitar los efectos secundarios».

El equipo utilizó el sistema óptico en las mujeres antes del tratamiento y dos semanas en la quimioterapia, finalmente compararon esas imágenes con los resultados de cinco meses de los pacientes. Las tasas de entrada y salida de la sangre distinguieron si el tratamiento fue efectivo o ineficaz en los pacientes.

«Si podemos confirmar estos resultados en el estudio más amplio que estamos planeando comenzar pronto, este sistema de imágenes puede permitirnos personalizar el tratamiento del cáncer de mama y ofrecer el tratamiento que sea más probable que beneficie a pacientes individuales«, dijo Hershman.

Fuentes: News Medical, Eureka Aler, OMS. Imagen: express.co.uk