Rompe con la perdición del azúcar

La dulce perdición en el azúcar

La historia lo dice, nuestro amor perdido por la azúcar refinada empezó hace alrededor de 10.000 años atrás en la isla de Nueva Guinea. La revelación de lo dulce rápidamente se convirtió en una panacea; cambiando definitivamente nuestra manera de alimentarnos.

Pero los tiempos han cambiado y hoy en día ya sabemos la verdad acerca del azúcar: lejos de ser un elixir, el azúcar genera una plétora de enfermedades, incluyendo obesidad, cáncer, diabetes, enfermedades del corazón, enfermedad del hígado –  y esto sin importar el peso que se tenga y más triste aún sin importar cuan joven uno sea.

Lo que está detrás de este dulce lobo.

Sacarosa

La Sacarosa (azúcar de mesa) es el endulzante más común usado en América, Está compuesta de 50% de glucosa y 50% fructosa; este carbohidrato es un derivado ya sea de caña de azúcar o remolacha azucarera.

 

Glucosa

EL rol de la glucosa es de proporcionar energía a las células y es un crucial combustible del cerebro.

La glucosa pasa directamente del sistema digestivo al torrente sanguíneo después de que el alimento se consume y se digiere.

Pero la glucosa sólo puede entrar en las células si hay insulina en el torrente sanguíneo también. Sin insulina, las células morirían de hambre.

Después de comer, las concentraciones de azúcar en la sangre aumentan. El páncreas libera la insulina automáticamente para que la glucosa entre en las células.

A medida que más y más células reciben glucosa, los niveles de azúcar en la sangre vuelven a la normalidad.

Lo malo

El problema viene cuando la condición llamada resistencia a la insulina ocurre en el organismo; esta condición es iniciada cuando mucha cantidad de glucosa está presente en la sangre y las células ya no responden a la insulina. El páncreas continúa incrementando la producción de insulina hasta alcanzar el máximo rendimiento, y el azúcar en la sangre aumenta.

Las características comunes de la resistencia a la insulina incluyen, la obesidad, hiperlipidemia (colesterol alto en la sangre), un alto riesgo de padecer la enfermedad cardiovascular aterosclerótica y diabetes tipo 2.

Fructosa

La fructosa es un azúcar que se encuentra naturalmente en muchas frutas y verduras, y se añade a diversas bebidas como refrescos y bebidas con sabor a fruta.

Sin embargo, es muy diferente de otros azúcares porque tiene una vía metabólica diferente y no es la fuente de energía preferida para los músculos o el cerebro.

La fructosa sólo se metaboliza en el hígado y se basa en la fructoquinasa para iniciar el metabolismo. No requiere de una respuesta de insulina; esto se pudiera ver como bueno, pero en realidad, la fructosa puede ser un lobo vestido de ovejita. Es una fuente de energía, pero la fructosa se asemeja al alcohol en cuanto que no aporta nutrientes al cuerpo.

De acuerdo al Dr.Robert Lustig, profesor de la Universidad de California, división Endocrinología, la fructosa es procesada enteramente por el hígado; y un exceso de fructosa se convierte en triglicéridos, lo que pudiera llevar a una de estas situaciones; Los triglicéridos se almacenan en los lipoproteinas, conocidos por causar enfermedades cardiovasculares o permanecen en el hígado causando un exceso de ácidos grasos, lo que conduce a la enfermedad hepática grasa y promueve la resistencia a la insulina hepática. Esto por supuesto que aumenta el riesgo de aumento de peso y la diabetes tipo 2.

El Dr. Lustig asegura que el azúcar es el alcohol de los niños, y al igual que el alcohol, el azúcar es adictiva; Y el mejor tratamiento es reducir su consumo.

Peligros escondidos

Por experiencia propia, decir que se va a reducir el consumo de azúcar es más fácil que hacerlo. Lo primero que hay que tomar en cuenta es que estamos expuestos a la azúcar escondida en muchos alimentos procesados y que consumimos a diario, incluyendo algunos básicos como las sopas en sobre, los aderezos para ensaladas, yogurt de sabores, etc.

Realmente no es sencillo estar alejadas de estas azucares escondidas, tenemos que estar muy vigilantes en los productos que escogemos, leer las etiquetas es obligatorio. Pero no todo es malo y radical, como para eliminar las cosas dulces de la vida, existen alternativas de endulzantes naturales, como los que te mostramos mas abajo; sin embargo, siempre ten presente que, ante un antojo de una galleta o muffin, lo mejor es considerar algo más saludable o natural, como las frutas.


Endulzantes naturales

Primero que nada, se deben eliminar los endulzantes artificiales. El cerebro reconoce estos compuestos artificiales y te estará pidiendo la cantidad de glucosa requerida una y otra vez, lo que produce una necesidad de consumir azúcar constantemente.

Algunas alternativas que yo personalmente suelo utilizar para endulzar cualquier receta o bebidas:

Azúcar de palma de coco:

Mismas calorías que la caña de azúcar, pero solo contiene de 3 a 9 por ciento de fructosa. Ten cuidado y elije la azúcar de palma de coco Pura y si es posible orgánica.

Miel:

Esta opción natural también viene con más de 180 sustancias en bono, entre algunos, amino ácidos, antioxidantes, enzimas, vitaminas y minerales; pero es alta en fructosa, así que usa moderadamente.

Stevia:

Se podría decir que no aporta calorías, es una hierba con cero índices glicémicos pero que es mucho más dulce que el azúcar; así que a usar con moderación.

Jarabe (sirope) de arce:

Este delicioso jarabe es el preferido en mi cocina, es una sustancia dulce derivada del jarabe del árbol de arce, bajo en calorías, bajo nivel glicémico y fuente de magnesio y zinc.


 

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