Ser Optimista mejora tu salud, incluso puede prolongar tu vida

Los estudios sugieren que Ser Optimista, es clave para vivir más y mejor

Definir el concepto de “optimismo” puede ser complicado hasta para el semántico más optimista.

Para muchos, es una doctrina; para otros una disposición y, hay quienes dicen que es una postura psicología y filosófica. No obstante, la palabra optimismo proviene del latín “optimum” que significa “lo mejor”.

Seguro conoces a una persona que siempre muestra una sonrisa o tiene un pensamiento positivo, llena de actitud y ganas de salir adelante pese a los obstáculos. Las dificultades que aparecen en su camino son vistas como aprendizaje, incluso en el peor día de su vida lo aceptan como una promesa de que mañana será mejor. Probablemente, esta persona tendrá una mejor calidad de vida y por más años que una persona que es apática y que todo lo toma como un “castigo de vida”.

 

La sabiduría antigua sugiere que aceptemos lo que no podemos cambiar.

La ciencia moderna muestra que una visión optimista del mundo, puede reducir el riesgo de muerte por ataque cardíaco o accidente cerebro-vascular.

En febrero 2017 se realizó un estudio publicado en el portal web Harvard Health Publishing de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, que comprobó que las personas que son optimistas tienen más esperanza de años de vida.

La investigación dirigida por la Dra. Kaitlin Hagan y el Dr. Eric Kim de la Escuela de Salud Publica TH Chan de Harvard, analizaron la relación entre el optimismo y la tasa de mortalidad. Estudiaron los datos de 70,000 mujeres, las cuales estaban enfermas. Además se les hizo una serie de preguntas.

Los Drs Kaitlin y Eric pudieron constar que las personas más optimistas tenían un riesgo reducido de morir por causas importantes en un período de ocho años en comparación con aquellas que consideraban ser menos optimista (tendían a ser más pesimistas).

Los científicos muestran los resultados

En el estudio, las mujeres más optimistas tenían un 38% menos de riesgo de morir por enfermedad cardíaca; además un 39% menos de morir por un accidente cerebro vascular. Y por si fuera poco, también un 16% menos riesgo de fallecer a causa de cáncer y 52% menos de morir por una infección.

El optimismo es la fe que conduce al éxito. Nada puede hacerse sin esperanza y confianza.

No hay duda, que con estos positivos resultados la frase dicha por Hellen Keller es muy acertada en lo que significa el optimismo en nuestras vidas: “El optimismo es la fe que conduce al éxito. Nada puede hacerse sin esperanza y confianza”

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Hellen Keller fue una escritora y oradora estadounidense. Diciéndolo así, quizá no le encuentres lo extraordinario, porque hay miles de escritores y oradores estupendos. No obstante, Keller a sus 19 años de edad sufrió una grave enfermedad que le provocó la pérdida de la visión y la audición.

Fue gracias a su optimismo, y fe en sí misma, lo que le ayudo a seguir adelante, y no dejarse vencer por esa incapacidad. Así fue como pudo graduarse de la escuela de Cambridge y posteriormente hacer su licenciatura en la universidad “Radcliffe College” (instituto que fue adscrito a la prestigiosa universidad de Harvard); Hellen Keller se convirtió en la primera persona sordociega en obtener un título universitario. Ese logro en gran parte, fue por ser una persona optimista.

Como puedes adquirir al hábito de Ser Optimista en la vida

Para ello, Harvard Health recomienda los siguientes consejos para fomentar el optimismo en nuestras vidas:

1- Enfócate en lo bueno de la vida:

Aprecia lo que tienes. Ver el lado bueno de las cosas nos permite crecer, ayuda a aprender, y facilita el desarrollo personal. Nadie te ha dicho que la vida es o será fácil, y si te lo han dicho, ha sido una gran mentira. Es importante recordar que ser optimista no es sinónimo de vivir en una burbuja irreal protegida del mundo o negando la realidad.

como ser optimista
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Ser optimista es simplemente vivir de manera “optima”. Consientes que hay obstáculos y situaciones adversas, sin embargo, siempre buscar activamente el lado bueno y restar importancia a la parte negativa; siempre siendo realistas.

2- Desecha lo negativo:

Los pensamientos negativos no sólo afectan a la psiquis, sino también la salud. Si tus pensamientos giran fuera de control en torno a lo negativo de una situación o una persona; te recomiendo que detengas esos pensamientos, ¿cómo? Siendo consciente del momento presente; por ejemplo: escucha tu música favorita, lee un libro, o vuelve a leer el que más te gustó, o contacta con una buena amiga o familiar que de por sí te trasmita una onda positiva.

3- No seas tan dura contigo misma:

Ser flexible ante la vida, y menos exigente con una misma. La flexibilidad es una capacidad básica para andar por la vida, ya que nos ayuda a evitar dolor y pesimismo. Se trata de tener objetivos y al mismo tiempo tener la capacidad de aceptar el resultado, sea cual sea. Alguien dijo alguna vez “desear cosas es bueno, siempre que no te enfades si no las consigues” y de esta manera, tener la convicción de seguir intentado.

Ser optimista no garantiza que todos tus planes tengan éxito o que tu vida será perfecta. Somos humanos, y como tal, cometemos errores; sino que teniendo una actitud optimista te permite de volver a tomar las riendas de tu vida, proyectos, de tus acciones, decisiones y hechos, a pesar de las dificultades. También, gracias a el optimismo y a un entorno favorable puedes llevar a cabo un proceso resiliente para superar alguna situación adversa.

Referencias, Harvard Women’s Health, Wikipedia