The Crown: la serie perfecta si te gusta la realeza

Una de las mejores series dramáticas disponible en Netflix

Se trata de una serie producida por Netflix que sigue de cerca la vida personal y pública de la Reina Isabel II de Inglaterra.

Es una producción se estrenó en 2016 y hasta ahora no tiene señal de parar el furor que ha creado desde su inicio. El éxito se puede medir en los reconocimientos que cosechó en premiaciones importantes como los Globos de Oro en su edición del 2017, donde se llevó las categorías a Mejor Serie Dramática y Mejor Actriz, por la interpretación de Claire Foy, quien además consiguió en el presente año un reconocimiento gracias a su trabajo por parte del Sindicato de Actores (SAG).

 

The Crown es considerada en la actualidad como una de las mejores series disponibles en la plataforma streaming de Netflix, a nivel de producción y otros aspectos como las actuaciones, el vestuario y el guion han sido alabados en numerosas ocasiones por el público en general y los críticos conocedores. La tercera temporada se avecina y continuará contando la historia política y monárquica de Inglaterra a mediados del siglo XX.

The Crown la serie perfecta
La actriz Claire Foy. Foto: El País.

Del mismo modo, esta es una obra que se podría colocar dentro del género cinematográfico conocido como “biopic”, esto quiere decir que se basa en la vida real de una figura pública o sobresaliente, en este caso, como ya se había mencionado sigue las experiencias de la Reina Isabel II, antes, durante y después de asumir su papel protagónico en la monarquía, esto luego de la muerte del Rey Jorge VI. Además, toca temas personales como las inquietudes que presentaba la reina en estos capítulos de su complicada vida.

¿En qué se basa?

La Reina Isabel II de Inglaterra tiene un papel determinante en esta historia, ya que cubre puntos específicos su extenso reinado. Esta producción no solo escudriña la vida personal de la reina, también le otorga al espectador un punto de vista emocionante debido al panorama político post guerra por el que estaba atravesando Europa a mediados del siglo pasado.

Además, es una representación acertada de lo sucedido en esta época, donde la princesa Isabel, quien estaba en medio de sus 20 se vio obligada a convertirse en el rostro de la monarquía inglesa, ante un mundo deprimido, destruido y amenazado por la guerra, al mismo tiempo cubre su relación con el muy reconocido primer ministro inglés, Winston Churchill. Gracias a este panorama se puede ver el escenario lleno de rivalidades, intrigas y dinámicas familiares.

Hermoso vestuario y gran producción

Para nadie es un secreto que el estilo de vida de los integrantes de la familia real inglesa siempre ha estado repleto de lujos y comodidades. En esta producción se puede constatar lo cierto que es esto a través del carácter visual y estético de la serie, ya que uno de los puntos focales es todo lo que viste la Reina, desde vestidos con grandes detalles, pasando por vistosas coronas y tiaras, hasta sus elegantes atuendos diarios. A nivel de vestuario, es un verdadero festín para los ojos.

Por causa de lo detallista y fiel que ha sido esta serie muchas veces se la ha cuestionado al creador, Peter Morgan, acerca de cuánto cuesta producir los capítulos. Por lo que se presume, el presupuesto es muy elevado, podría llegar hasta 13 millones por episodio. Respecto a esto Morgan declara lo siguiente: “Ninguno de nosotros va a denunciar haber pasado dificultades, pero ninguno de los rumores sobre nuestro presupuesto fueron ciertos. Ninguno de ellos. Y fue un poco doloroso no ser capaz de decirlo”, palabras que ha dado durante una masterclass de BAFTA.